El tango interviene en las pasiones políticas. Protagonistas de la historia y los sucesos políticos toman forma de tango en sus letras, perdiendo vigencia o no, cuando cae el gobierno o personaje de turno. Estos tangos que en su momento, son reflejo del sentir popular, quedan anacrónicos o no, fuera de su contexto. Ejemplo de ellos serían La concripción (anarquista) del payador Andrés Cepeda; El socialista argentino, escrito por Luis Loiello y dedicado a Alfredo Palacios, y la milonga de Enrique Maroni y Antonio Helú La descamisada, alusiva al gobierno peronista, entre otros.
Dentro del tango-protesta no podemos dejar de nombrar a Enrique Santos Discépolo, autor de gran calidad, crítico social y sarcástico. Su tango ¡Que va cha ché! fue un fracaso en su época, debido al lenguaje descarnado y cínico que empleó.TANGO QUÉ VACHACHÉ, CANTADO POR GARDEL
Hay que destacar a Enrique Cadícamo con Al mundo le falta un tornillo.